La mayoría de los móviles guardan el lugar donde se hizo la foto dentro del propio archivo. Quien reciba el original puede leerlo. Así funciona y así se elimina.
Las fotos llevan metadatos EXIF: fecha y hora, modelo de cámara y a veces las coordenadas GPS exactas. Muchas redes sociales los eliminan al publicar, pero los adjuntos de correo, los enlaces de la nube, los anuncios y el envío como archivo en mensajería suelen conservarlos.
Una foto hecha en casa puede revelar tu dirección. Los anuncios de venta, las fotos enviadas a desconocidos y las imágenes de niños o de tu coche son casos típicos en los que conviene borrar antes esos datos.
Abre GeoWipe, añade la foto y descarga la copia limpia. La herramienta guarda la imagen sin metadatos e indica si había datos de ubicación. El original no se modifica.
También puedes desactivar el etiquetado de ubicación en los ajustes de la cámara. Haz las dos cosas: el ajuste protege las fotos nuevas y GeoWipe limpia las que ya tienes.